Indri

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Indri indri

El indri, también llamado babakoto, es uno de los lémures más grandes que existen y se localiza solamente al noreste de la isla de Madagascar.

Anatomía

Los indri lucen como grandes peluches vivientes, pues son de pelo muy abundante, suave y esponjado con una coloración en blanco y negro distribuido por todo el cuerpo. Algunas partes lucen de tono amarillento, sobre todo debajo del pecho, la zona cercana al ano, pies y manos. Según las investigaciones, los que habitan al norte suelen ser más oscuros en su pelaje que los que viven en el sur.

Las crías exhiben un color negro casi en su totalidad, pero conforme van creciendo, el pelaje blanco sale a relucir. Algo que no cambia en crías y adultos es esa mirada penetrante que deja ver sus enormes y redondos ojos amarillo verdosos.

Son lémures grandes que miden entre 64 y 72 cm de longitud.

Su cara es negra con un fondo de pelos blancos que disipan la intensidad del color oscuro. Un elemento atrayente es la corona arriba de la cabeza en tono blanco, pero lo más llamativo son las orejas repletas de gran cantidad de pelo blanco y negro que los hace lucir como si llevaran orejeras para el frío.

Son lémures grandes que miden entre 64 y 72 cm de longitud tan solo de cuerpo, siendo las hembras más grandes. Una de las características que los distingue de otros lémures es el tamaño de su rudimentaria cola, pues no es igual de larga que en la mayoría; esta tan solo mide 4 o 5 cm de largo. El peso de los individuos maduros es de 7-10 kg.

Distribución y hábitat

Como dijimos al inicio, el lémur indri radica solamente al noreste de Madagascar con ambientes de selva costera y de montaña, abarcando desde el nivel del mar hasta 1,800 m. En la década de 1900 su distribución abarcaba gran parte de la isla, pero ahora su panorama luce muy distinto.

Son animales arborícolas capaces de trepar y saltar árboles de una manera muy ágil y precisa. Es más frecuente encontrarlos a varios metros de altura sobre la vegetación que en suelo firme, donde solo bajan para cruzar hacia pequeñas áreas sin árboles o para alimentarse.

Características del Indri.

Indri – Indri indri / Autor de la imagen: Marius Conjeaud

Alimentación

Son animales de actividad diurna y de hábitos vegetarianos, pues se alimentan de flores, hojas, frutos, ya sea de los árboles o del suelo.

Dedican a la alimentación de un 30 % a un 60 % de sus actividades.

Comportamiento y comunicación

Viven en grupos de dos a cinco personas, es decir, la pareja de macho y hembra junto con sus crías. Como otros tipos de lémures, las hembras son las dominantes sobre los machos, quienes tienen la tarea de defender el territorio y marcarlos con orina y secreciones corporales.

Sus vocalizaciones son escuchadas a 4 km a la redonda si se realizan desde la parte superior de un árbol.

Se comunican por medio de aullidos que pueden tener diferentes significados, como territorialidad, disponibilidad para la reproducción y para llevar a cabo la unión de grupos. Tales sonidos tienen la suficiente intensidad para ser escuchados hasta 4 km a la redonda si se realizan desde la parte superior de un árbol.

El contacto visual, la postura corporal y las gesticulaciones complementan la comunicación de los indris. El olfato es más utilizado por los machos y el tacto es muy común entre las madres y sus crías.

Reproducción

Las hembras tienen crías cada dos o tres años. Los nacimientos se dan con mayor frecuencia de mayo a junio tras un período de gestación de máximo 150 días.

Aunque las madres son las más protectoras, los padres permanecen al tanto de las hembras y los recién nacidos.

Los pequeños son destetados a los 6 meses de edad pero pueden permanecer con la madre por dos años. Alcanzan la madurez sexual de los 7 a los 9 años de edad.

Aunque no se tienen datos muy concretos sobre su sistema de apareamiento, los investigadores señalan que son más propensos a la monogamia.

Amenazas

La alta tasa de mortalidad infantil es preocupante, pues al menos un 50 % de los infantes mueren por caídas, enfermedades o depredación.

Son una de las especies con mayor índice de mortalidad infantil.

En relación con el hombre, la caza y las actividades como la tala y quema para obtener leña y espacios útiles para la agricultura los mantiene en peligro, pues los árboles que los proveen de protección y alimento son cada vez más escasos.

Las hembras no dan a luz cada año, por lo que sus lentos ciclos de reproducción comparados con sus números en declive los tiene en riesgo, tanto, que están clasificados dentro de los animales en peligro crítico de extinción.