Sifaca de Oro Coronado

Sifaca de Oro Coronado

Sifaca de Oro Coronado

Propithecus tattersalli

Es también conocido como sifaca de Tattersall y pertenece a la familia Indriidae. Es uno de los sifacas más pequeños que existen.

Anatomía

Esta singular criatura presenta un peso de entre 3.4 y 3.6 kg y una longitud corporal de 87 a 94 cm, con una cola de hasta 47 cm de largo.

Tienen una longitud corporal de 87 a 94 cm.

Son de color crema con blanco con partes naranjas en determinadas áreas del cuerpo, como la base de la cola, hombros y áreas de los brazos, y como bien nos indica su nombre, también sobre la cabeza justo en medio de las orejas. La cara y las orejas muestran la piel negra con una escasa capa de pelo blanco, pero la zona de la nariz es completamente desnuda.

Sus dedos son largos y cubiertos de pelo blanco; el hocico es pronunciado y los ojos sobresalen por su brillo y tono anaranjado. Las piernas son más fuertes y largas que los brazos.

Distribución y hábitat

Su rango territorial es muy reducido, pues se limita solamente a una parte de la región noreste de Madagascar.

Su hábitat está conformado por zonas secas y bosques de hoja perenne. Las poblaciones se encuentran desde 50 hasta 700 m de altitud.

Características del sifaca de Tattersall.

Sifaca de Oro Coronado – Propithecus tattersalli / Autor de la imagen: Jeff Gibbs

Comportamiento

Las hembras dominan en las agrupaciones y tienen acceso preferencial a los alimentos.

Los grupos sociales varían entre 5 y 10 miembros y presentan actividad diurna y algunas veces crepuscular, principalmente en la temporada de lluvias. Las hembras son las que dominan en las agrupaciones y las que tienen acceso preferencial a los alimentos, así como en la elección de pareja.

Su comportamiento incluye juegos, cuidado infantil, aseo personal y protección entre los individuos. La comunicación a través del olor es muy importante para marcar el territorio y que el miembro de otra agrupación capte la señal de advertencia. No son animales agresivos que realizan peleas sangrientas, simplemente demuestran su poder con gruñidos y saltos.

Los investigadores han encontrado hasta 6 tipos de llamados distintos que utilizan de acuerdo a la situación que se esté presentando.

Alimentación

Su amplia dieta varía de acuerdo con la temporada, pero en toda su vida pueden ingerir hasta 80 tipos de plantas. También se alimentan de semillas, hojas maduras e inmaduras, pulpa de frutas, frutas no maduras, flores y cortezas de árboles durante la estación seca.

Reproducción

Su madurez sexual es alcanzada a los dos años y medio para ambos sexos. A finales de enero se producen los apareamientos y el período de gestación tiene una duración de 165-176 días. Dan a luz a una cría por año la cual pesa alrededor de 40 g al nacer. Presentan un período de lactancia de cinco meses y son muy aferrados al cuidado de su madre. No se conoce participación del macho en esta etapa de cuidado.

Los individuos en cautiverio han vivido hasta 23 años, pero se desconoce si esto es similar en su medio natural.

Amenazas

Los enemigos naturales que siempre están al acecho son las fosas y las aves rapaces, tanto así, que los sifacas de oro tienen vocalizaciones específicas para este tipo de depredadores.

Estado de conservación: Peligro Crítico.

Los parásitos y ácaros externos infestan el organismo de estas especies. Aunque no se sabe realmente el efecto total sobre la población de los Propithecus tattersalli, sí puede disminuir su calidad de vida.

Sin duda el ser humano es el depredador más peligroso, y para muestra de ello basta con conocer su estado de conservación según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza: (CR) en Peligro Crítico. Esto se debe a los incendios provocados, a la tala para la construcción de viviendas y la obtención de leña, la caza furtiva y sobre todo, por la minería, actividad que se caracteriza por llevarse a cabo en tierras despejadas y libres de vegetación.